La estrella pop Madonna molestó a sus fans en París (Francia) el martes a la noche luego de empezar su concierto dos horas tarde y dar sólo 40 minutos de show.
Vestida con una remera negra, pantalones y botas, arribó al escenario en una gran silla tomando champagne directamente de la botella. Saltó del asiento y besó a una bailarina -como lo hizo con Britney Spears y Christina Aguilera en la entrega de los MTV Video Music Awards de 2003- antes de interpretar 'Hard Candy'.
Una fan le dijo a Femalefirst luego del show: “Ella es genial pero la espera y el breve show fueron un poco decepcionantes. Fue una gran pérdida de emoción”.
Otro asistente al show hasta puso en duda que Madonna haya cantado en vivo: “El show fue perfecto, demasiado perfecto sin lugar a ninguna emoción. ¿Estaba cantanto en vivo? No estoy seguro. Fue bueno verla pero estoy un poco decepcionado por su falta de carisma esta noche en el escenario”.
La estrella habló sobre su amor por Francia y dijo que era un honor actuar en el mismo escenario que la icónica cantante francesa Edith Piaf, o las leyendas Juliette Greco y Marlene Dietrich.
“¿Por qué tengo esta relación con Francia? Siempre me siento atraída por trabajar con gente francesa. ¡Vive la France!”, gritó la cantante. Lenny Kravitz, John Galliano y Kelly Rowland se encontraban entre la multitud para verla interpretar cuatro canciones de su nuevo disco, así como 'Hung up' y 'Music'.