Lindsay Lohan acompañó a su novia, Samantha Ronson, a cambiarse el look; la siempre cuidadosamente producida Ronson luce ahora un corte bastante masculino, y dejó de usar sus conocidos sombreros.
La DJ fue vista a la salida del cine, con el cabello muy corto, y con algunas mechas rubias, lo que los medios norteamericanos llamaron un efecto 'zorrino'.
La pareja volvió a Los Angeles tras un viaje romántico a New York.
Allí, Lindsay y Samantha fueron de shopping al SoHo antes de ir a cenar al restaurante Gemma, donde pasaron la noche tomadas de la mano bajo la luz de las velas.
Allí se encontraron con el hermano de la DJ, el reconocido productor Mark Ronson y otro amigo.
La pareja se retiró al patio del Bowery Hotel, donde se alojaron durante la corta estadía.
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