La cantante y actriz Lindsay Lohan está de regreso en casa luego de su tratamiento de rehabilitación en el centro Cirque Lodge de Utah.
En agosto, la estrella fue sentenciada a un día en la cárcel y recibió la orden de cumplir con un programa completo para tratar su adicción a las drogas luego de que admitiera haber conducido bajo el efecto del alcohol y la cocaína.
“Está claro para mi que mi vida se ha vuelto completamente ingobernable porque soy adicta al alcohol y a las drogas”, dijo en una admisión, la cual es un pre requisito esencial para cualquiera que intente lidiar con un problema de abuso de sustancias.
“Ella está de vuelta en Los Angeles para filmar su nueva película, el drama romántico 'Dare to Love Me”, dijo E! News.
Lohan continuará su tratamiento como paciente externa en la clínica asociada con Cirque Lodge. Según su padre, Michael, el reto más grande para ella será “deshacerse de las malas influencias que siempre la rodean.”