Britney Spears tuvo el primer revés del año, cuando se enteró de que Kevin Federline, el padre de sus dos hijos, Sean Preston y James, no tiene intenciones de volver con ella, y se pasea frente a los paparazzi junto a su flamante novia.
Federline y Prince, una reconocida estrella del volleyball femenino estadounidense, se mostraron por primera en público a principios de diciembre. Fuentes cercanas a la pareja afirmaron que comenzaron a salir luego de que la joven se convirtiera en miembro del equipo de bowling de Federline, llamado ‘Party Animals’.
‘Es una persona inteligente y graciosa, una mujer fuerte e independiente, y siempre se pone los pantalones en las relaciones’ dijo un allegado a la deportista. ‘ Espero que Kevin pueda dominarla! Ella es bastante terca. No tiene miedo de decir lo que piensa, incluso cuando pueda molestarle a alguien.’ concluyó.
La princesa del pop no tardó en enterarse de estas noticias, y tuvo un ataque de furia y celos ya que, desde hace un tiempo, venía barajando la idea de darle una nueva oportunidad a Federline, y hasta le había pedido que la acompañe en el tour mundial que realizará durante el 2009.
A mediados de noviembre, la pareja parecía vislumbrar un horizonte nuevo y en familia.
‘Britney y se dieron cuenta de que aún existe amor entre ellos. Fueron a ver a un consejero de parejas y elaboraron una lista de normas a fin de que puedan mejorar su relación.’ citaba la revista Nacional Enquirer.
Pero cuando regresó de su viaje a Japón, Spears se encontró con que Kevin había comenzado a salir con una rubia más joven, y jugadora de voleibol.
‘Britney llegó de Japón y tras enterarse de la noticia, questionó a Kevin sobre por qué estaba viendo a esa mujer. Kevin se encogió de hombros y dijo que no está casado y por esto es libre de hacer lo que quiera.”
|
 |