La ex Primera Dama de los Estados Unidos, Jacqueline Kennedy Onassis, estaba tan preocupada por el peso de su primera hija Caroline Kennedy que no le importaba que saliera de fiesta y bebiera con tal de que no siguiera engordando.
En el libro “American Legacy: The Story of John & Caroline Kennedy”, C. David Heymann, reveló que una vez Jacqueline se enojó con Caroline porque esta insistía en comer postre en un restaurant de París.
“No vas a ordenar postre, Caroline. Ya estás muy gorda. Nadie va a querer casarse contigo”, afirmó el autor que le habría dicho según informó New York Daily News.
Luego de la intervención de su hijastra Christina Onassis, a Caroline le trajeron una gelatina de cereza pero sin crema batida encima.
De acuerdo con el amigo de la familia, el fallecido George Plimpton, Jacqueline odiaba cuando su hijo bebía o consumía drogas, pero no le importaba cuando su hija lo hacía con tal de que no ganara más peso. “El único momento en el que Jackie reaccionaba era cuando Caroline ganaba uno o dos kilos”, dijo Plimpton según el autor.
El libro también reveló que Caroline “se hizo cargo”, cuando la policía descubrió que su primo cosechaba marihuana en el patio trasero de su casa. “Aunque David kennedy era quien las había puesto ahí, Caroline se echó la culpa para protegerlo”, escribió el autor.
Cuando Caroline recibió una carta de su abuela, Rose Fitzgerald Kennedy, quien le escribió reprimiéndola por su adicción, Jackie no reaccionó. Pero canceló la tarjeta de crédito de su hija cuando descubrió que esta había consumido comida chatarra. Sin embargo, se la reactivó cuando prometió hacer ejercicio junto a ella.