El cantante George Michael decidió no salir más de gira porque odia la alocada vida que trae aparejado el ser una estrella pop de alto perfil. “Se está volviendo más y más extraño estar en el ojo público. El mundo se está volviendo loco y yo no quiero estar en medio de eso”.
Ayer, se anunció que Michael actuará en dos conciertos en el Earls Court de Londres en agosto, los cuales han sido llamados 'The Final Two' ('Los dos finales'). Los conciertos cerrarán la gira '25 Live', la que comenzó en Barcelona (España) en septiembre de 2006 y fue su primer tour en 15 años.
“La razon principal es que tengo 45 años y la música debería ser sobre la cultura joven. No debería ser un test de resistencia”, afirmó según myparkmag.com.
En una aparente referencia a su tan publicitada batalla por el abuso de drogas prescriptas y marihuana, el intérprete agregó que espera “mantenerse alejado de su propia imbecilidad” y “tratar de comportarse”.
En mayo pasado, a Michael le prohibieron conducir por dos años y fue sentenciado a servicio comunitario luego de ser declarado culpable por manejar mientras estaba bajo el efecto de las drogas. Más tarde, admitió que su uso de la marihuana era un problema y asegura que “trata constantemente” de limitarlo.