El Festival de Cannes se vistió de pantalones cortos para recibir a uno de los futbolistas más importantes de la historia, el argentino Diego Armando Maradona.
Ante el disfrute de los fotógrafos y de los curiosos que los rodeaban, Maradona realizó algunas piruetas con el balón y se subió a una especie de atril allí instalado, con los brazos en alto, simulando el podio de cualquier campeonato.
Luego de posar durante varios minutos para los medios gráficos, el considerado como uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol -junto a Pelé- se mostró tímido en la rueda de prensa aunque tan espontáneo como suele ser habitual en él.
El argentino habló del cine y señaló que su hija Dalma es actriz. Pero en el mundo del séptimo arte se refirió principalmente a otra mujer: Julia Roberts.
Al ser preguntado por su actriz favorita, contestó rápidamente que la protagonista de Mujer Bonita y, haciendo un gesto de sorpresa y con los brazos abiertos, afirmó: "Haría lo que fuera por verla aquí, en la Croisette. Me cortaría la mano", y con la derecha simuló cortarse la izquierda.
Y precisó: La mano del gol de Inglaterra, en referencia al tanto que anotó en el Mundial de México de 1986 en un partido entre Argentina e Inglaterra y que, desde entonces, fue calificado como la "mano de Dios".
Y de "Dios" le calificó Kusturica. A lo que el argentino contestó que la gente tiene fe en él y que aunque no se siente como Dios, "si la gente quiere considerarme Dios no voy a llevarles la contraria".
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