Las cenizas del líder de Nirvana Kurt Cobain fueron sustraídas junto a varios vestidos y joyas de la casa de Courtney Love, su mujer.
“No puedo creer que alguien me haya quitado las cenizas de Kurt. Estoy muy disgustada y con ganas de suicidarme. Si no me las devuelven, no sé qué haré. Solía llevarlas siempre a todas partes para sentir que Kurt seguía estando conmigo. Ahora siento que lo he perdido otra vez”, declaró la viuda al diario News of the World.
La cantante de Hole tenía en su poder sólo un tercio de las cenizas del músico. Tras su suicidio y posterior cremación, otro tercio se esparció en un monasterio de Budismo Tibetano en Ithaca (Nueva York), mientras que el último fue arrojado al río Wishkah, en el estado de Washington.
Los restos se habían guardado en un saco de color rosa y con forma de oso junto a un mechón de su cabello y fueron robadas de la casa que Courtney posee en Los Angeles.