EL 17 de agosto de 1982 el primer disco compacto salía de la fábrica de Philips en Hannover. Fue el álbum “The Visitors” del grupo sueco Abba el encargado de dar el puntapié inicial en el almacenamiento digital de datos. Desde ese entonces, se calcula que se han producido en todo el mundo más 200 mil CDs, una cifra que equivale a seis veces el diámetro de la tierra.
El primer compact disc fue la tecnología que abrió el pasó para la aparición de desarrollos posteriores como el CD-R (grabable), CD-RW (regrabable), el DVD, y los más recientes Blu-Ray y HD-DVD. Significó un cambio cualitativo en la calidad de los registros de audio, permitiendo registrar sonidos que en el vinilo resultaban imperceptibles. El año 1985 fue el del despegue final de la nueva tecnología, cuando el grupo Dire Straits realizó la primera grabación enteramente digital con su álbum Brothers in Arms, que llegó a vender más de un millón de copias.
Ese sería el comienzo de la revolución del almacenamiento digital de música, que derivó en la difusión de formatos de compresión como el MP3, que hoy por hoy amenaza con terminar con el propio disco compacto. De todas formas, el Compact Disc sigue siendo aún el formato dominante y, al llegar a su primer cuarto de siglo, parece lejos de ser una tecnología obsoleta. Al menos, así lo cree Paul Solleveld, portavoz de la organización holandesa de la industria del entretenimiento NVPI, quien opina que “en cierta medida, el CD ha sido reemplazado por las descargas de música y por el MP3, pero creo que el CD siempre tendrá cabida en la industria".