La actriz, ex modelo, cantante y esposa del Presidente francés, Carla Bruni, volvió a generar intriga ayer durante una entrevista acerca de los rumores sobre su posible embarazo. Tras cubrir su vientre con un chal, aseguró que debe "proteger algo" por lo que sus "labios están sellados". Entre risas, la mujer de Nicolas Sarkozy aseguró que todo quedará claro en unos seis meses.
Respondiendo a preguntas de los lectores de Le Parisien en una entrevista publicada el lunes Bruni, de 43 años, dijo que lamenta no poder discutir en detalle los rumores de su presunto embarazo, que surgieron la semana pasada tras informaciones en las revistas Closer y VSD.
"Me encantaría hablar de mujer a mujer de mi vida familiar, de mis sueños, de los detalles de ciertos asuntos. Soy muy dada a conversar. Pero en esto, de alguna manera, tengo la boca cerrada", dijo Bruni a una lectora que preguntó sobre el tema.
Bruni agregó que si estuviese con la mujer en una cafetería hablaría libremente, pero que no puede discutir en público algo que podría eclipsar los temas en los que Sarkozy trabaja como mandatario.
"No es debido a la arrogancia o el deseo de ser reservada. Mis labios están sellados para proteger algo y para cuidar todo el trabajo que (Sarkozy) hace", dijo Bruni. "Realmente me gustaría conversar sobre ello, pero entonces superaría al resto (...) por tanto no responderé", añadió.
Posteriormente, alimentó aún más los rumores al cubrirse la tripa con un gran chal en cada una de las fotografías tomadas por el diario, un gesto inusual en la ex modelo, quien generalmente muestra su delgada figura con vestidos estrechos.
Bruni, madre de un niño de una relación anterior, ha dicho a menudo que le gustaría tener un hijo con Sarkozy, con quien se casó tras un tormentoso romance, después de que en 2007 asumiera la presidencia y su ex esposa Cecilia lo dejara de inmediato.
Comentaristas políticos han señalado que un embarazo podría impulsar la imagen de la pareja presidencial entre los franceses. A muchos les desagrada la lujosa imagen de Sarkozy y encuentran de mal gusto su cortejo público de Bruni, una ex modelo y cantante pop.
Si los rumores se confirman, sería el cuarto hijo de Sarkozy, después de otros tres que tiene de sus dos matrimonios anteriores.