A casi cuatro años de los terribles sucesos de República de Cromagnon, y a la espera del juicio oral que comenzará en los próximos días, la banda de rock Callejeros lanzó su quinta placa, en la que no ahorra críticas a la justicia y al gobierno.
"Disco escultura" es el título de la placa, la segunda desde la tragedia, que no presenta grandes novedades a nivel musical pero que sorprende por sus explícitas referencias a su situación penal y el lugar que ocupan en el imaginario de la sociedad.
Letras contra la policía, los medios y la justicia se unen con temas de denuncia social y compromiso político, algo que quedaba velado en sus trabajos anteriores.
Por ejemplo, el tema que abre la placa, "Guiños", afirma "la estatua de la entrada tiene los ojos tapados", en clara referencia a los tribunales. En otro momento se escucha "porque no mato, ni violo, ni estafo: hago rock".
En el álbum también aparece "Quedó", un rock en clave ranchera que habla sobre el paco y la pasta base, además del inconformista "Siempre un poco más", que critica varios aspectos de la vida moderna.
El disco incluso se mete con otras agrupaciones musicales argentinas, cuando le pegan a Bersuit Vergarabat - "Las bananas en pijamas tocan en River", dice una canción-, y a Jóvenes Pordioseros en "Si querés que sea yo", con la alusión "me robaron la música, el amor y la fe. Y en una noche pordiosera por volver recuperé dos de tres".
Cierto eclectisismo en los géneros que abarca y un mejor uso de la voz de "Pato" Santos Fontanet hacen de "Disco escultura" el álbum más cuidado en la carrera de estos músicos, pero que queda teñido por los sucesos en los que se vieron envueltos en 2004.
El 19 de agosto comenzará el juicio oral en donde se definirá cuál es el grado de culpabilidad de la banda de Villa Celina y cuál la participación del dueño el local, el cuestionado Omar Chabán. Entonces Callejeros volverá a las primeras planas de los diarios, una vez más por motivos que exceden lo musical.