Britney Spears llevó a sus hijos al lugar dónde nació y pasó su niñez por primera vez desde que perdió su custodia. La intérprete de 'Womanizer' -cuyo ex marido Kevin Federline quedó a cargo del cuidado de Sean Preston, de tres años, y de Jayden James, de tres, en enero– tiene permitido pasar cada vez más tiempo con los niños y la visita del fin de semana a Luisiana significó sacarlos por primera vez de California.
Una fuente cercana a Britney citada por myparkmag.com afirma que el viaje de la estrella prueba que ella ya tiene de nuevo el control de su vida: “Britney se está volviendo más fuerte cada día, tiene la cabeza fresca y esta enfocada en sus hijos y el trabajo”.
La visita fue planeada para que Britney se tome un respiro de la extenuante campaña promocional de su próximo disco, 'Circus'.
Sean Preston y Jayden James también tienen permitido pasar tiempo con su prima, Maddie, la hija de Jamie Lynn, hermana de Britney.
La cantante, junto a sus hijos y su padre Jamie, abordó un avión privado en California el viernes por la noche (07.11.08) y voló directamente a Kentwood, Luisiana, donde vive la mayor parte de su familia inmediata.