La nueva pelea entre la cantante Britney Spears y su madre Lynne se originó luego de una discusión entre las dos mujeres por el cuidado de los hijos de la primera.
Britney invitó a su madre a su casa el 15 de junio. Los problemas comenzaron cuando Lynn “insistió en llevarse a los niños para pasar tiempo a solas con ellos”, le dijo un allegado a la revista Star. “Ella no preguntó ni sugirió, ¡se lo ordenó! Luego comenzó a denigrar las habilidades de Britney como madre y a perder la calma”.
La pelea siguió cuando Lynne le mando unos papeles legales a su hija a fines de junio, pidiéndole que se mantenga alejada de los niños si está tomando alguna medicación que la inhabilite para estar cerca de ellos. Sin embargo, no tiene nada contra ella porque cree que está sufriendo de depresión.
“A pesar de los problemas, a Lynne le importa mucho Britney y quiere encontrar el mejor camino para ella”, le dijo una fuente a Star. “Piensa que los antidepresivos pueden ser la respuesta.”