De acuerdo con MSNBC, en el próximo número de la revista In Touch se publicará que Britney Spears “tomó varios vasos de vino” en la casa de una amiga en Beverly Hills con su prima Allie Sims el 14 de abril. Más tarde ese mismo día Allie y Britney consumieron vino en el club Parc.
Al día siguiente Britney tomó sake mientras comía sushi en el restaurante japonés Shu.
A diferencia de otras celebridades que estuvieron en rehabilitación recientemente, Britney nunca reconoció públicamente que tenía un problema. En dos ocasiones, abandonó por poco tiempo la clinica Promises antes de pasar 30 días seguidos allí.
En una charla con un paparazzi el 13 de abril, Britney le dijo sarcásticamente a su manager Larry Rudolph que estaba enojada por haberla mandado a rehabilitación erróneamente, dejándose llevar por las especulaciones de los diarios, que aseguraban que ella tenía problemas con el alcohol. La cantante despidió a Rudolph ese mismo día.
No es sorprendente que “Brit piense que ella puede tomar un par de tragos”, dijo una amiga a In Touch. “Ella siente que mientras se divierta y no le haga daño a nadie, no necesitará rehabilitación.”