El actor Brad Pitt presentó “The assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford” ("El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford"), film que produce y protagoniza junto a Casey Affleck, en el 64o. Festival de Venecia, donde se negó a quitarse sus anteojos ahumados, a pesar del pedido de los fotógrafos.
Según publicó la agencia italiana Ansa, el actor no sólo se negó a acceder a los pedidos de los fotógrafos sino que pasó las gafas también a Affleck para que hiciera lo mismo. Tras silbarlos, los paparazzi bajaron los objetivos de sus cámaras y se retiraron del lugar. Sin embargo, en la conferencia de prensa que precedió la rueda de fotografía, Pitt se mostró gentil con los periodistas, contestando sin problemas todas las preguntas.
En relación a su experiencia como productor, el actor sostuvo que le gusta financiar películas que nadie quiere hacer.
“Para mí James no es ni más ni menos que un gangster -declaró- pero definir a la película sólo como un western me parece reduccionista. En realidad es la vivisección del mito de una leyenda del Salvaje Oeste”.
“Desde el principio se sabe que James está destinado a una muerte trágica y eso le da una dimensión mayor y más profunda” agregó.
Para Pitt, se trata de “un film complicado que no forma parte del panorama de los films de hoy sino que se remonta al cine que se hacía en los años 70 del siglo pasado”.
“La primera versión duraba cuatro horas y media y empezamos a hacer cortes, treinta o cuarenta. Ahora creo que la película respira como un buen vino y pienso que es justo hacer un film histórico lo más auténtico posible”, explicó.
Pitt llegó ayer a Venecia acompañado por su esposa, Angelina Jolie, y por sus cuatro hijos, de los que habló con mucho gusto. “Gracias a ellos -dijo- he ganado en eficacia. Ahora concentro mi atención en las cosas verdaderamente importantes. Son la gloria más grande de mi vida y, en los momentos difíciles, la más frustrante. Lo que es seguro es que duermo poco”.
FUENTE: El Siglo de Torreón