"Mar dulce' llega a las bateas la semana próxima, después de tres años de trabajo, éxito, premios y gira incesante por todo el mundo de esta alianza musical rioplatense llamada Bajofondo Tango Club (BFTC): el productor Juan Campodónico, el pianista y scratcher Luciano Supervielle, el contrabajista Gabriel Casacuberta, el violinista Javier Casalla, el bandoneonista Martín Ferrés, la video proyeccionista (VJ) Verónica Loza, el (recientemente integrado) baterista Adrián Sosa y el productor Gustavo Santaolalla.
Hoy es un día afortunado para la prensa especializada amante de la música, invitada a la escucha anticipada ¬pre listening, como le llaman los sellos discográficos-, del nuevo disco de BFTC a la que convoca Universal Music. Será en la Alianza Francesa, y constituirá una oportunidad, al igual que se hizo semanas pasadas en Buenos aires, para conocer el nuevo trabajo de un colectivo que viene dando qué hablar desde que BFTC ganara el Grammy Latino al Mejor álbum de música pop instrumental en 2003.
Este segundo trabajo de Bajofondo es anunciado como tal, pero constituye en realidad la tercera edición desde la conformación del colectivo, ya que en 2005 se editó 'Supervielle', álbum solista de Luciano Supervielle que presentó temas originales y remixes de algunos de los temas contenidos en el debut de BFTC.
Hay mucho talento individual intrínseco a los integrantes, más allá de la feliz colaboración en este proyecto. Así como se destaca Supervielle, Juan Campodónico es un productor mayúsculo de esta época, con colaboraciones para series de Hollywood y HBO, trabajos para exitosas bandas como La Vela o el Cuarteto de Nos que han dado frutos superlativos (hace unos días anunciábamos la nominación a un Grammy Latino de 'Yendo a la casa de Damián', canción del nuevo disco del cuarteto 'Raro', producido por Campodónico).
Asimismo, el productor general Gustavo Santaolalla es, desde un principio, punto de partida para el espaldarazo y florecimiento de todo este talento. Gurú descubridor de nuevos talentos, generador y padrino de corrientes y tendencias, Santaolalla siempre tuvo el olfato y visión para detectar diamantes en bruto sumergidos en la autenticidad del under, y postularlos a fenómenos populares. Mediante la interacción con su aval, toque artístico, o directo contrato con su sello Surco ¬filial de Universal- que creó, se llegaron a plasmar muchas de las piedras preciosas que en discos, conciertos, videoclips y otras ofertas musicales se volvieron apetecidas y accesibles a nivel continental.
El argentino es ganador de dos premios Oscar, por las bandas de sonido de Secreto en la montaña (Ang Lee, 2005) y Babel (Alejandro González Iñárritu, 2006). Además, se han podido escuchar en nuestro país sus trabajos en las bandas sonoras de Amores perros, Shrek II y 21 gramos, por nombrar algunas. Pero quien ha estado atento a su carrera y es cultor del rock, es consciente de sus contribuciones como productor a proyectos que se han impuesto en las últimas décadas, desde las argentinas Árbol y la Bersuit Vergarabat, pasando por las mexicanas Café Tacuba y Molotov, a las uruguayas Peyote Asesino y La Vela Puerca. Antes que un cosechador de premios Oscar, Santaolalla fue un recolector de Grammy's.
El fenómeno Bajofondo conectó sin duda con una movida de revisiones y reversiones de géneros clásicos como el tango y la milonga. Las fusiones se venían dando hace años con otras expresiones: flamenco, jazz o rock and roll. Sorprendentemente, tramos y pequeños fragmentos (samples) de orquestas y voces grabadas a mitad del siglo XX pasaban a integrarse a bases "bailables" con ritmos y acentos percutivos del dance al hip hop.
Si al principio algunos tangueros ortodoxos se horrorizaban ante los samples de Goyeneche o Pugliese utilizados en versiones discotequeras de sus orquestaciones entrañables, pronto, y ante el borbotón de proyectos que emprendían similares caminos ¬Tanguetto, o Gotán Proyect-, parecieron asimilar que hay ciertos diálogos intergeneracionales inevitables. Y que aunque mucho tengan de atrevimiento, conjugan otro tanto de respeto, tributo y amor.
Hay varios músicos invitados en este segundo trabajo de BFTC: el ex Peyote Fernando Santullo que pone la voz en 'Ya no duele', el bandoneonista de la Bersuit Juan Subirá que colabora en 'Hoy', el ex vocalista de la legendaria Traidores Juan Casanova quien escribió la canción 'Baldosas mojadas' ('Slippery Sidewalks') para que lo cante otra invitada, Nelly Furtado; el argentino Gustavo Cerati para interpretar 'El Mareo', la rapera La Mala Rodríguez en 'El andén'. Y están presentes dos grandes desaparecidos cuyas voces llegan a través del tiempo para erizar: Alfredo Zitarrosa (la voz pertenece a un concierto en Australia), y Lágrima Ríos (quien llegó a cantar en el Solís con ellos) en el tema Chiquilines.
El corte de difusión de 'Mar dulce' es 'Pa' bailar', y ya está sonando en Uruguay y el mundo. Que cuatro de los integrantes de este grupo sean uruguayos y vivan en Uruguay ¬el resto son argentinos y allí residen, salvo Santaolalla que vive en Los Angeles-, no ha impedido que se catalogue al colectivo en el exterior en muchas oportunidades como "argentino". Pero quienes los siguen desde estas tierras y se hinchan de orgullo ante los éxitos y talento de estos músicos hermanados por el mundo, tranquilos. Bajofondo, orgullo nacional.
(Fuente: Soledad Bauza, larepublica.com.uy)