Días atrás nos hacíamos eco de las fuertes críticas que tuvo el concierto que Avril Lavigne dio en el Circo Price de España, donde fue a promocionar su nuevo disco “The Best Damn Thing”. La nota motivó la reacción de sus seguidores, muchos de los cuales estuvieron presentes la noche del show, que de inmediato comenzaron a mandar, vía e-mail a esta redacción, su visión de la performance de la artista canadiense.
El artículo en cuestión reproducía la reseña de medios especializados que cargaban contra los 45 minutos que duró el recital, y la poca convocatoria que había logrado este showcase gratuito. Para contrastar con aquella visión, reproducimos algunas de las opiniones de los fans españoles de Lavigne:
“El concierto, como cualquier presentación, fue corto, sí. En eso todos los fans de Avril Lavigne están de acuerdo, pero eso no sorprendió a nadie porque, como he dicho, era una presentación de disco, no un concierto”, cuenta Mónica Moreno. Y agrega: “El comentario general es que ha sido la mejor actuación que ha hecho en nuestro país, que su actitud fue muy buena, animando a los fans en todas sus canciones y muy simpática”.
“Todos los fanáticos de España que fuimos a ese concierto coincidimos en que fue el mejor de Avril. No paró de saltar e interactuar con sus fans”, escribió Miguel Angel López, de Madrid. Otro correo cuenta: “El concierto sí fue corto pero fue muy, pero muy intenso. Si el teatro no se llenó fue porque anunciaron el concierto a una semana para éste y las invitaciones se empezaron a dar cinco días antes, por lo que muchos fans ni se enteraron debido a la poca publicidad, ni podían viajar a Madrid para estar en el recinto. Eso no es culpa de los fans porque si la organización hubiese sido otra, seguro quedaba chico el teatro”.
El espíritu de la posición de los seguidores queda ahora de manifiesto en estos comentarios; completando así el abanico de opiniones para poder llegar a una conclusión. Avril Lavigne pasó por España y su público se encargó de que no pase desapercibida.