La cantante Amy Winehouse podrá de ahora en más visitar a su marido en la cárcel pero sólo lo verá través de un vidrio, sin contacto físico, luego de que un test de droga le diera positivo.
La decisión fue tomada por la prisión londinense de Pentonville, dónde Blake Fielder-Civil no pasó un examen, ya que habría consumido una droga de Clase A, posiblemente heroína.
“Como precaución, el gobernador le prohibió a Amy tener más visitas abiertas con Blake”, dijo una fuente según The Sun. “Ahora ellos deben verse en una habitación, separados por un vidrio anti-balas”
Un amigo de la artista reveló que Amy se altera mucho cuando tiene que ir a visitar a su esposo: “Cada vez que va a verlo se pone paranoica y tiembla”.