El padre de Amy Winehouse, Mitch, quiere que su hija -quien el viernes pasó una noche encarcelada- ingrese por la fuerza a un hospital mental ya que piensa que es el único modo en que ella pueda recibir ayuda para su adicción a las drogas.
“Quiero que ingrese a una clínica. La situación está fuera de control. No la quiero en la calle”. le dijo al periódico británico News of the World. De todos modos, no cree que con esto baste: “No pienso que pasar seis semanas en un lugar vaya a terminar con sus problemas. Creo que se necesitan medidas muchos más radicales. Vamos a tomar al toro por las astas y lidiar con él”.
Mitch -quien está divorciado de la madre de Amy- ha estado en contacto con doctores y psicólogos en un intento por enviarla al hospital. En el Reino Unido, una persona puede ser ingresada en una institución de salud mental contra su voluntad si las autoridades médicas piensan que es un peligro para ella misma o para los demás.
“Necesitas psicólogos, un doctor, las autoridades de salud local y de los parientes más próximos para decidir que alguien puede internarse en contra de su voluntad. Yo le dije que es un peligro para sí misma. Hay evidencia de que se lastimó a ella misma y es un peligro para otras personas porque ella ya atacó a alguien”, explicó.
La semana pasada, Amy atacó a dos hombres durante una noche en la que había consumido muchas drogas, luego de que se negaran a cederle su lugar en una mesa de pool en un bar de Londres. Se dice que luego le pegó un cabezazo a un hombre en la calle y lo acusó de haberla acosado mientras él trataba de conseguirle un taxi para que volviera sana y salva a su casa.
También se dice que la cantante de 24 años ha estado engañando a su marido Blake Fielder-Civil -quien se encuentra en la cárcel- con el asistente de su manager, Alex Haynes.