El marido de Amy Winehouse, Blake Fielder-Civil, admitió que fue él quien introdujo a la cantante en el mundo de las drogas duras.
En una entrevista con el periódico News of the World, Fielder-Civil dijo que “sumergió” a su esposa en un mundo de destrucción.
“Ahora tengo que dejarla ir a salvar su vida. No la estoy abandonando. Estoy haciendo esto por amor”, dijo. “Yo la introduje a la cocaína, a la heroína y a la auto-destrucción. Me siento más que culpable”.
“La primera vez que Amy tomó crack me preguntó: ‘¿Puedo probar un poco de eso?’. El crack es la droga más sucia. Te vuelve paranoico, poco razonable, nervioso y totalmente desconfiado de todos”, continuó Fielder-Civil.
"Y puedes quedar enganchado inmediatamente. Yo era débil y un adicto y dejé que Amy tomara. No impedí que ocurriera. Asumo toda la responsabilidad por eso. Se volvió algo que hicimos así como la heroína. Y luego nuestras vidas se vinieron abajo”.