Si bien un vocero del palacio real de Mónaco salió a negar la información, todos los medios a nivel mundial destacan hoy que la prometida del príncipe Alberto estuvo a punto de abandonar a su pareja a una semana de la gran boda.
El semanario francés L'Express informó en su web de que Charlene Wittstock, que se casará con el jefe de Estado del principado monegasco el sábado, acudió al aeropuerto de la cercana localidad francesa de Niza la semana pasada para subir a un vuelo con destino Sudáfrica, donde creció.
El príncipe tuvo que "persuadirla hasta el infinito" y los miembros del entorno real convencieron a la ex campeona de natación de 33 años, dijo la revista.
"Estos rumores sirven únicamente para dañar seriamente la imagen del soberano, y la de la señorita Wittstock, y dañan mucho este acontecimiento feliz", dijo una portavoz del palacio en un comunicado, calificando las informaciones de falsas.
Un abogado de la pareja, Thierry Lacoste, negó también la información y dijo al diario Le Figaro que había iniciado una acción legal contra L'Express.
"Es una pura locura, todo es falso", dijo Lacoste al periódico. "Este rumor lleva tres semanas. Estuve con el príncipe y con Charlene Wittstock en París hace tres días y puedo decirle que todo está bien", añadió.
Miles de invitados, entre ellos docenas de jefes de Estado, acudirán a la ceremonia el sábado.
El jefe de la casa de los Grimaldi, de 53 años, hijo del príncipe Rainiero y de la actriz Grace Kelly, conoció a Wittstock en 2000 cuando acudió a una prueba internacional de natación en la que ella competía.
Alberto de Mónaco ha gobernado la pequeña ciudad estado desde la muerte de su padre en 2005.