La boda entre los dos transexuales se llevó a cabo en el sur de la Ciudad de México en momentos en que la asamblea legislativa de la capital se apresta a discutir cambios a varias leyes para facilitar a los transexuales el cambio de género en documentos oficiales, entre otros puntos.
Actualmente, existe la posibilidad de hacer este tipo de trámites en la capital mexicana, pero el trámite puede tardar muchos años.
"El casarnos con nuestros nombres originales es dar a conocer a la sociedad esa incongruencia que existe entre la mente y el cuerpo", señaló a la agencia “Reuters” Diana Guerrero, de 45 años, un ingeniero eléctrico que tiempo atrás se sometió a una operación quirúrgica para convertirse en mujer.
Sánchez, de 55, es una funcionaria pública que está en tratamiento para realizarse la cirugía que culminará su transformación en hombre.
El juez que los casó se dirigió a ellos por sus nombres originales. La pareja decidió no esperar a la aprobación del proyecto de la asamblea legislativa, que también contempla que los hospitales de la capital realicen de manera gratuita las operaciones de cambio de sexo y que se agilicen los procesos para modificar desde las actas de nacimiento hasta las licencias de conducir.
Familiares, amigos y un gran número de medios de comunicación acudieron a la boda, que se realizó en un centro comunitario y fue festejada por el "Frente Ciudadano Pro Derechos de Transexuales y Transgéneros", que apoya el proyecto legislativo.
El debate de la iniciativa sobre el cambio de sexo llega después de que en los últimos dos años se aprobaran leyes que permiten el aborto y uniones civiles entre homosexuales, y que enfrentaron a la asamblea y al alcalde de la ciudad con la Iglesia Católica.