Las vitrinas del Aquarium de San Sebastián atesoran desde 1925 un extraño ejemplar conservado en alcohol, exactamente igual al tiburón anguila capturado esta semana en Japón, cuyas espectaculares imágenes, nadando en un oceanario nipón poco antes de morir, han dado la vuelta al mundo.
Los responsables del centro en el que se conservan congelados los restos del tiburón anguila capturado en Japón creen que este ejemplar "había subido a la superficie en busca de aguas más templadas y posiblemente las corrientes lo desorientaron".
Este escualo, cuyo nombre científico es "Chlamydoselachus anguineus", es considerado un "fósil viviente" que apenas ha evolucionado desde la prehistoria y su aspecto recuerda más a una serpiente o a una anguila que a las especies de tiburones más conocidas.
El escualo japonés medía 1,6 metros de longitud, pesaba 7,5 kilogramos de peso y, al igual que el ejemplar que se conserva en San Sebastián era una hembra, según indica el portal 20 minutos.es.