La cantante mexicanaThalía espera una bebé que puede nacer bajo el signo de Libra o Escorpión. En cualquiera de los dos casos la posición planetaria que se presenta es sui generis: Saturno, en su gran retorno planetario, sobre el signo de Virgo, que es precisamente el de su mamá, y directo ¡algo que no ocurre sino cada 30 años! Júpiter, planeta de las oportunidades, la suerte y la fortuna, directo precisamente en Sagitario, el signo que rige, y Marte, planeta de la energía también directo en el maternal signo de Cáncer.
El embarazo ocurre en un año muy auspicioso para Thalía pues habiendo nacido el 26 de agosto de 1971, con un Número del Destino Siete, su año zodiacal en el horóscopo chino es el del Jabalí o el Cerdo, el mismo que estamos viviendo en este 2007 desde el 18 de febrero lo que quiere decir que su bebé nacerá en su mismo año chino.
Por otra parte, Thalía lleva seis años de matrimonio y luego de su cumpleaños, al entrar en su Ciclo Siete también lo estará inaugurando con un parto, o sea, todo apunta al inicio de una etapa transformadora dentro de la vida de la estrella que se caracterizará por una proyección totalmente distinta dentro de su carrera artística y profesional.
Las influencias planetarias que están incidiendo durante los meses del alumbramiento indican que los padres tratarán de hacer todo lo posible por salvaguardar la privacidad de su hija.
Aunque inicialmente será conocida por todos y será motivo de júbilo dentro de la gran fanaticada de la querida actriz, cantante y empresaria, una vez terminada la primera presentación pública existirá una especie de sobreprotección para evitar la exposición constante a los medios y tratar de prodigarle una educación amorosa, lo más tradicional posible, dentro de una familia famosa.
Por otra parte, el Horóscopo Prenatal de Thalía augura un embarazo feliz y sin mayores contratiempos. Al analizar nuevamente la posición de los grandes planetas, Saturno y Júpiter, durante este ciclo astral, y compararlos con los que aparecen en su Carta Natal vemos aspectos muy favorables cuyos tránsitos seguiremos observando y estudiando hasta el momento del nacimiento y que nos darán una visión más clara de cuáles serán las perspectivas y potencialidades que traerá al mundo la tan esperada bebé.