La cantante colombiana se convitió en el "centro de una agria polémica" en Afganistán a raíz de la emisión de una de sus actuaciones en una televisión nacional, que fue duramente criticada por el propio Gobierno y varios medios de comunicación ya que "enseñaba mucha más piel de la que es socialmente aceptada".
Shakira, sumergida en la gira "Fijación oral tour", que la está llevando a recorrer el mundo entero, acostumbra a practicar la danza del vientre durante sus conciertos, un baile tradicional árabe pero que el actual gobierno de Afganistán no considera de buen grado.
Según informan, la excusa para el rechazo de la actuación es que "enseñaba demasiada carne" cuando otras cadenas de televisión habían censurado previamente el torso de la cantante "pixelando su pecho".
Tanto escaló esta polémica que incluso el presidente de Afganistán, Hamid Karzai, solicitó "más poder para limitar las transmisiones malditas que hacen daño a Afganistán y su cultura".