Scarlett negó haberse convertido en diva y declaró al respecto: "No soy una diva. Llevo un estilo de vida muy modesto y reservado".
"Las cosas se vuelven locas con los medios de comunicación, pero ¿estar reclamando o viajar con un gran séquito? ¡No! No soy una persona terrible para trabajar", aseguró la rubia.
Y para dejar bien claro su preferencia por la privacidad, más que por la popularidad, la blonda explicó que una gran boda al estilo Hollywood con su novio Ryan Reynolds suena "horroroso".
"Estoy segura de que nuestra boda será tan privada como sea posible", sentenció la joven.