Según publica el diario “Perfil”, la cuñada de Sarkozy manifestó su respaldo a Marina Petrella, una ex miembro del grupo terrorista Brigadas Rojas, quien enfrenta la posibilidad de ser extraditada a Italia, donde será juzgada por asesinato y secuestro.
Actualmente, Petrella se encuentra llevando a cabo una huelga de hambre. Pesa solamente 40 kilos y asegura que se está dejando morir para evitar ser juzgada en su país.
El problema comenzó cuando el primer ministro francés, Francois Fillon, firmó el decreto que avala la extradición de la ex guerrillera. Esto generó un conflicto dentro del Gobierno porque esa mujer a su vez recibe el apoyo de una integrante de la familia presidencial.