La portada de ayer del semanario "Le Journal du Dimanche" anunció un "matrimonio inminente" y aseguró que Sarkozy le regaló a Bruni un anillo de diamantes rosados en forma de corazón, diseñado por Victoire de Castellane de la casa Dior. Según el dominical -que cita fuentes anónimas-, ella también le hizo un regalo al Presidente, con motivo del compromiso: un reloj de acero del suizo Patek Philippe.
Aún no se sabe qué efecto tendría un eventual matrimonio del Presidente en la opinión pública francesa, acostumbrada a jefes de Estado celosos de su privacidad. Pero los sondeos más recientes mostraron una caída de la popularidad de Sarkozy y muchos achacan la baja a la avalancha de informaciones sobre sus relaciones amorosas.
Según un sondeo del instituto CSA para el diario "Le Parisien", el 48% de los franceses confía en la capacidad de Sarkozy para enfrentar los problemas de Francia, siete puntos menos que el mes pasado.
"El torbellino mediático en torno a la vida privada del Presidente afecta a la imagen de ese cargo y molesta claramente a su electorado tradicional", aseguró el director del instituto de encuestas CSA, Stéphane Rozs.