"Abusan de nuestro comportamiento constructivo, pero les advertimos que no se puede contar eternamente con nuestra buena voluntad", dejó en claro, el presidente ruso Vladimir Putin.
Moscú puede resultar dañado desde en su política exterior y su imagen, debido a la obstinación de Teherán, señaló, tras aclarar que "Irán no hace nada por ayudarnos a convencer a nuestros colegas de la coherencia de las acciones iraníes".
El Consejo de Seguridad aprobó el 23 de diciembre una resolución con sanciones y dio plazo de 60 días a Irán para la cancelación de actividades para enriquecimiento de uranio, pero Teherán no cedió a las presiones y mantuvo su proyecto nuclear, que considera su derecho y al que atribuye fines pacíficos. Estados Unidos y países europeos sospechan, no obstante, que el programa iraní tiene fines militares para la construcción de armas atómicas.
Los cinco países con derecho a veto del Consejo de Seguridad, Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña, más Alemania, debaten un borrador para una nueva resolución con sanciones.
Moscú expresó serias objeciones al contenido de un borrador de resolución para imponer sanciones a Irán, argumentando que el contenido de dicha norma se distancia de la filosofía de promover el diálogo.
Consecuencias
Una eventual operación militar israelí contra Irán y su programa nuclear tendría consecuencias terribles para Israel, indicó un estudio publicado ayer por el Instituto de Relaciones Internacionales de Londres.
Cualquier operación militar de Israel contra Irán perjudicaría los intereses a largo plazo del Estado hebreo, tanto en materia de seguridad como económicos, indicó el estudio del reputado instituto londinense, conocido como Chatham House.
Además, un ataque israelí favorecería el extremismo en el mundo musulmán, donde los sectores moderados se verían colocados en una posición insostenible, opinó el analista Yossi Mekelberg, autor del informe.
El experto advirtió que Irán podría responder lanzando un ataque masivo con misiles balísticos contra ciudades judías como Tel Aviv y Haifa, que causarían incontables pérdidas humanas.