En las últimas horas previas al inicio de la cita anual más esperada del mundo de Hollywood, decenas de trabajadores se esfuerzan por dar el punto final a los preparativos en medio de una persistente lluvia que ha obligado a cubrir con plástico la tradicional alfombra roja.
El informe meteorológico anticipa un 70% de probabilidades de lluvia y temperaturas que no superarán los 13 grados centígrados. Aún así, los organizadores se muestran optimistas de que la lluvia no les aguará la fiesta.
Después de recorrer el viernes la tienda plástica que cubre los graderíos y la alfombra roja, el productor de la ceremonia de entregas de premios, Gil Cates, se manifestó convencido de que "el tiempo será bueno".
Como aperitivo, en los primeros minutos de la ceremonia se presentará un corto de 90 segundos, que es sin lugar a dudas la pieza de cine más apasionante de la historia de apertura de los Oscar. La ceremonia será presentada por el cómico Jon Stewart, quien ya desempeño ese papel en el 2006.
Todo para no defraudar a los cerca de 3.000 invitados que llenarán el Teatro Kodak, y las decenas de millones de televidentes en todo el mundo que seguirán el espectáculo en la pantalla chica. Lo que no cambió en los últimos días son los favoritos para obtener la codiciada estatuilla.
La última producción de los hermanos Coen, No Country for Old Men, por la que está nominado el español Javier Bardem para el Oscar al mejor actor secundario; el largometraje de Daniel Day-Lewis There Will Be Blood, y el film de George Clooney, Michael Clayton, encabezan las preferencias en la categoría de mejor película.
Quizás lo único nuevo es el creciente peso que está ganando la comedia canadiense de adolescentes Juno y que podría dar la gran sorpresa de la noche. De momento, y por si sirve de referente, esta film derrotó en las taquillas a los tres largometrajes que los críticos sitúan a la cabeza.