La protagonista de “Baywatch” fue fotografía dando un paseo por el Central Park en Nueva York, junto su hijo Dylan, de 10 años, y con un misterioso y desconocido hombre. A sus 41 años de edad, Pamela todavía conserva una figura espectacular, pero pierde mucho encanto sin maquillaje, según publica el “Daily Mail”.
No obstante, lo curioso es el espectacular cambio que se produjo horas después a la entrada de una fiesta, ofreciendo una imagen mucho más glamurosa. Así, vestida de un apretado vestido blanco, mostró su espectacular figura y un rostro bien fresco.