El ex deportista estadounidense O.J. Simpson compareció este jueves ante un juez en Las Vegas, en una audiencia crucial que decidirá si el ex astro de fútbol americano será juzgado por robo y secuestro.
Simpson, quien protagonizó los titulares hace 12 años cuando fue acusado y luego absuelto por el asesinato de su esposa y un amigo en Los Ángeles en 1994, podría enfrentarse a cadena perpetua si es hallado culpable de su último enfrentamiento con la ley.
El ex deportista y actor de 60 años fue acusado de 11 delitos graves tras un incidente en Las Vegas el 13 de septiembre. Supuestamente, Simpson y un grupo de hombres irrumpieron en una habitación de hotel y tomaron por asalto a mano armada artículos deportivos valuados en unos 80.000 dólares y que pertenecían a dos coleccionistas.
Simpson está ahora en libertad tras el pago de una fianza de 125.000 dólares, mientras sus abogados insisten en la inocencia de su cliente, quien, afirman, sólo intentó recuperar objetos deportivos que le habían robado en el pasado.
Desde su arresto tras el asalto en el hotel, cuando se desató un frenesí mediático que evocó la atmósfera circense del "juicio del siglo" a mediados de los '90, tres acusados aceptaron declarar en contra de Simpson.
Se espera que los tres hombres (Charles Cashmore, Walter Alexander y Michael McClinton) digan a la corte que se utilizaron armas durante el incidente y que Simpson fue el líder del supuesto atraco.
Tales declaraciones aumentan la presión sobre Simpson y los otros dos hombres involucrados, Clarence Stewart y Charles Ehrlich. Los tres enfrentan cargos de robo a mano armada, secuestro y asalto con arma mortal.
En 1995, Simpson fue absuelto del asesinato el año anterior de su ex esposa Nicole Brown y el amigo de ella, Ron Goldman, tras un veredicto que fue recibido con indignación por la opinión pública estadounidense.
Luego fue hallado responsable de las muertes en un proceso civil en 1997 y condenado a pagar 33,5 millones de dólares por daños y perjuicios a los familiares de las víctimas.