El episodio poco feliz que vivió Richardson , en que se quedó al descubierto su ropa interior ocurrió en su llegada a un acto en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.
Adornada con un volátil vestido color rosa pálido que escondía una abertura lateral, Natascha reveló una parte de su bombacha de color carne al izar su falda para subir más cómodamente las escaleras.
Fue el momento en el que los fotógrafos allí presentes decidieron disparar sus flashes, de manera que el desliz quedó bien retratado en varios medios de prensa, entre ellos el “Daily Mail", que hizo pública la imagen de la actriz en distintos tamaños.