LA HABANA, Cuba.- Los restos de Vilma Espín Guillois -la esposa del presidente interino de Cuba, Raúl Castro, e histórica combatiente de la revolución- ya fueron cremados y serán inhumados con honores militares.
La mujer murió ayer, a los 77 años, tras una larga enfermedad. El gobierno cubano decretó duelo oficial y emitió un comunicado: “con profundo dolor, la dirección de nuestro partido y estado comunica al pueblo que falleció la compañera, una heroína de la clandestinidad y combatiente destacada del ejército rebelde”.
El fallecimiento de Espín se produjo luego del agravamiento, en las últimas semanas, de la larga enfermedad que le aquejaba.
Con Celia Sánchez y Haydée Santamaría (fallecidas en los 80) Espín, presidenta de la poderosa Federación de Mujeres Cubanas, fue posiblemente la tercera mujer más influyente de la Cuba revolucionaria.
Nacida el 7 de abril de 1930 en el seno de una acomodada familia, Espín se integró rápidamente al movimiento que luchaba contra la dictadura de Fulgencio Batista, en el marco del cual conoció a quien sería su esposo, Raúl.
Espín ejercía como primera dama ante la ausencia pública de la pareja del convaleciente líder cubano Fidel Castro.