El 2006 fue para Muriel Balbi un año teñido de color drama: la destitución a la Jefatura de Gobierno de quien fuera su pareja, Aníbal Ibarra, la separación con éste en septiembre y el fallecimiento de su madre.
Pero cuando sos bella, juvenil y pertenecés al ambiente del jet set, la vida te vuelve a sonreír: en el verano, Muriel visitó un parador de Punta del Este junto al relacionista público Gabriel Álvarez, su compañero de noticiero Pablo Duggan y un empresario multimillonario llamado Pablo Larguía.
Si bien mantuvieron un bajo perfil y no intercambiaron arrumacos públicos que permitieran blanquear la reciente relación, se fueron juntos de la playa y -caminatas junto al mar mediante- se los vio muy cerca.
Pero como el suceder de los meses afianzan las relaciones y por sobre todo el amor, parece que los tortolitos decidieron blanquear su romance.
En el marco de la visita al Sumo Pontífice Benedicto XXI de Daniel Scioli, la periodista viajó a Europa para cubrir detalles del encuentro que se llevó a cabo en la jornada de ayer. Pero en la Madre Patria no sólo la esperaba el trabajo, también su amor.
Según se pudo constatar, Balbi está decidida a gritar a los cuatro vientos lo que siente por el joven que reside en Madrid: además de presentárselo al Vicepresidente también hizo lo propio con su esposa, Karina Rabollini.
Es más, los cuatro compartieron una velada de lujo donde la conductora no escatimó en besos y arrumacos con su nuevo amor.
En las próximas horas, los tortolitos se trasladarán a la ciudad de Milán donde compartirán una especie de luna de miel, prueba de fuego para lo que pronto les espera: la convivencia.
Cabe señalar que Larguía vive en Madrid y se dedica a la producción de espectáculos teatrales. Fue responsable de la exportación de la exitosa obra "Art" (con Ricardo Darín, Germán Palacios y Oscar Martínez) a España.
FUENTE: PrimiciasYa.com