La apuesta es difícil para Microsoft, líder mundial de programas informáticos, aunque está apenas presente en este sector de materiales, salvo por su consola de videojuegos Xbox. Y es que el iPod, que acaba de cumplir cinco años, es uno de los mayores éxitos comerciales de la década, con 67 millones de aparatos vendidos.
Microsoft ha preparado especialmente el lanzamiento de Zune , una pequeña cajita que se parece muchísimo al iPod -como la mayoría de los reproductores competidores- pero con algunas funciones adicionales. Fabricado por el grupo japonés Toshiba, dispone de una pantalla de vídeo más grande y permite un vínculo inalámbrico, mediante una conexión wifi, con otros Zune para intercambiar canciones. Se trata de verdadera novedad, aunque el destinatario puede escuchar estas canciones "prestadas" sólo tres veces.
Otro pilar de su ofensiva es la aparición de Zune Marketplace, un sitio de descarga de canciones con varios millones de títulos que sólo se pueden bajar con el reproductor de Microsoft. Apple controla por ahora un 50% del mercado de descarga de música en Estados Unidos a través del sitio iTunes, que también sólo funciona con los iPod.
No obstante, en las últimas semanas Microsoft ha desplegado varias iniciativas para intentar robar a Apple su lugar hegemónico de los medios electrónicos de ocio. Así, ha invitado a su sede en Seattle a influyentes especialistas de música independiente que tienen blogs para probar el Zune y convocado a estudiantes para que conozcan la nueva web.
Ha alcanzado además un acuerdo con una de las cuatro grandes discográficas, Universal Music, para depositar una fracción de los ingresos por las ventas de Zune , además de derechos de autor por las canciones descargadas. A cambio, Universal Music pondrá todo su catálogo de canciones para ser descargado en Zune Marketplace. Microsoft indicó que quiere alcanzar acuerdos similares con otras grandes discográficas.
La empresa de Bill Gates cuenta a su favor con la hostilidad de las casas discográficas contra los iPod, muy utilizados para copiar CD, una práctica que les comporta una pérdida cuantiosa de ingresos que la venta de canciones en internet está lejos de compensar. |
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