El cantante británico Paul McCartney y su ex esposa, la modelo y activista vegetariana Heather Mills, no lograron llegar a un acuerdo por la repartición de bienes en el multimillonario juicio de divorcio, que podría terminar siendo el más costoso en la historia legal de Gran Bretaña.
El acuerdo será decidido en una próxima fecha establecida por el juez que entiende en el caso.
Expertos en divorcios indicaron que Mills podría llegar a recibir hasta 120 millones de dólares de McCartney, cuya fortuna personal asciende a los 1.650 millones de dólares.
En ese caso, el juicio de divorcio se convertiría en el más costoso de la historia, ya que el récord lo tiene el caso del empresario John Charman, quien el año pasado debió pagarle 96 millones de dólares a su ex esposa.
Los detalles financieros del divorcio entre McCartney y Mills no se harán públicos, a menos que la causa pase a la Cámara de Apelaciones o a los jueces lores, la máxima instancia judicial del país.