La Princesa Máxima inauguró el pasado 22 de junio, el simposio conmemorativo de la creación de la Cátedra Príncipe Claus en el palacio de Noordeinde de La Haya. Acompañada por la Reina Beatriz, el príncipe Friso y la esposa de éste, la princesa Mabel, la Heredera al trono de los Países Bajos hizo coincidir su vuelta al trabajo con la celebración del quinto aniversario de la creación de la Cátedra Príncipe Claus de cuyo comité es presidenta.
El acto incluyó, entre otras actividades, un debate con los cinco catedráticos sobre los principios y las conquistas de la educación y la investigación en materia de ayuda al desarrollo de acuerdo con los principios e ideas del príncipe Claus.
La cátedra, creada por la Universidad de Utrecht y por el Instituto de Estudios Sociales de La Haya a la que pueden optar jóvenes y brillantes docentes de África, Asia, Latinoamérica, el Caribe y el Pacífico, es ocupada cada año por un investigador diferente.
Máxima, que considera a su suegro como un ejemplo a seguir por su franqueza y por el interés que mostró a la hora de mejorar las condiciones de vida de los marginados, la tolerancia hacia las diferencias culturales y la pobreza, está dispuesta a pisar sobre los mismos pasos que en su día diera el príncipe Claus.
Respecto a su rol como madre, la princesa reconoce que la llegada de sus hijas no sólo incrementó su sensibilidad hacia los problemas de los desheredados, sino que le la hizo reflexionar y ser más consciente de que debemos luchar por un futuro en el que la seguridad, la libertad, el respeto y las oportunidades de desarrollarse como seres humanos deben ser vistos como pilares fundamentales de la sociedad.