Al parecer, hasta el experimento más cuidado puede tener sus inconvenientes. El operador de la famosa "Máquina de Dios" admitió que unas horas después de haber puesto en funcionamiento el colisionador más grande del mundo, la máquina sufrió su primer falla técnica. La falla ocurrió hace una semana, pero recién se dio a conocer hoy.
Un transformador de 30 toneladas que enfría a la máquina se rompió el 11 de Septiembre, logrando que este coloso de 27 kilómetros de diámetro se calentara hasta alcanzar los 4.5 grados Pelviana (-269 Cº). El primer grupo de protones, que circulan en el sentido de las agujas del reloj, había sido enviado hacia el anillo mayor, el de los 27 kilómetros de diámetro, el día anterior.
La Organización Europea de Investigación Nuclear ha remplazado el transformador y ha enfriado el anillo a una temperatura cercana a 0 en la escala Kelvin (-273 Cº), la temperatura ideal para la investigación. "El LHC esta listo para tener sus primeras colisiones en apenas unas semanas", dijeron voceros del CERN
Judith Jackson, miembro de la "Fermi National Accelerator Lab", dijo que este problema técnico no es ni tan peligroso ni tan grave. Esta organización se encarga de colisionar protones y antiprotones en una máquina más pequeña. "Estas cosas pasan", dijo. "Es un pequeño retraso, pero parece ser que esta solucionado y que van a seguir investigando"