La agencia de noticias LUSA y las estaciones de radio y de televisión presumen que se trata de Kate, la madre de Madeleine, debido a que la portavoz de la familia reconoció en declaraciones a la prensa británica que la PJ había decidido pasarla de condición de testigo a la de formalmente sospechosa, es decir, una condición por la cual podría convertirse en sospechosa.
Además del ya conocido Robert Murat, formalmente sospechoso desde mediados de mayo, no fue revelada la identidad de esta segunda persona que hoy fue declarada en la misma condición judicial, debido a que la ley portuguesa no lo permite.
"Legalmente, la policía no puede divulgar el nombre de individuos que se transforman en formalmente sospechosos. En el caso Maddie, puedo decir sólo que había un sospechoso formal (Murat) y ahora hay dos", declaró el inspector Oligario de Sousa a LUSA.
La deducción de que se trata de Kate McCann se debe a las declaraciones de la portavoz de la familia, Justine McGuiness, a la BBC de Londres, afirmando que la PJ "cree tener pruebas que demuestran que ella está de alguna forma envuelta en la muerte de la hija, lo que es completamente ridículo".
McGuiness criticó a los investigadores portugueses porque "sugieren que fue encontrada sangre en un automóvil que la pareja alquiló 25 días después que Madeleine fuera llevada".
El jueves, Kate McCann declaró durante 11 horas en las instalaciones de la PJ en Portimão, capital de la comarca de la región meridional de Algarve, donde se sitúa Praia da Luz, y hoy lo hizo durante otras cinco horas.
Poco después de las 16:00 (15:00 GMT), Kate abandonó la sede de la PJ con destino desconocido, acompañada por Justine McGuiness, sin hacer declaraciones. Poco después su marido, Gerry, llegó a la escuadra policial para ser interrogado durante la tarde de este viernes.