Oficialmente, la policía portuguesa sólo confirma haber realizado, junto a agentes británicos y perros adiestrados, un rastreo del apartamento del Algarve que ocupaban los McCann el pasado 3 de Mayo.
Pero el "Jornal de Noticias" asegura que los investigadores taladraron las paredes y hallaron restos de sangre invisibles en la superficie. Se especula con la posibilidad de que la sangre pertenezca a Madeleine.
Es la primera vez que se pone en entredicho la versión de la familia: que la pequeña desapareció de la habitación que compartía con sus hermanos menores, mientras sus padres cenaban en un restaurante aledaño.
En noventa y cinco días de investigación, sólo se había apuntado al británico Robert Murat como sospechoso del secuestro. Pero los interrogatorios, el último este fin de semana, no han llevado a acusarlo formalmente.
Gerry y Kate McCann recorrieron media Europa, llegando hasta el Vaticano, pidiendo que no se olvide la desaparición de Madeleine. Y para poder continuar la búsqueda, crearon una fundación que lleva recaudados un millón cuatrocinetos mil euros.
Otras versiones indican que las autoridades están cada vez más convencidas de que Madeleine fue asesinada la noche en que desapareció -el pasado 3 de mayo-, y no sospechan que haya sido secuestrada.
Sin embargo, no está claro si la sangre pertenece a la niña, ya que aún no se completaron las pruebas. “La policía portuguesa sabe desde hace un mes que McCann fue asesinada esa noche en el apartamento del centro turístico de Praia da Luz. Se ha descartado definitivamente la posibilidad de que pudiera haber sido secuestrada” según fuentes del “Diario de Portugal”
La pequeña desapareció del dormitorio que compartía con sus hermanos en la localidad turística del Algarve, a pocos metros de donde sus padres cenaban. El británico Robert Murat, de 33 años, ha sido considerado por la policía como el principal sospechoso.
Los padres de la niña, Kate y Gerry McCann, llevan a cabo una campaña persistente para llamar la atención sobre el caso y han obtenido la colaboración de famosos. Recibieron miles de pistas que advertían haberla visto en otros países -como por ejemplo Marruecos- pero ninguna dio con el paradero de la pequeña.
La semana pasada, autoridades belgas realizaron pruebas de ADN a una botella y un sorbete después de una denuncia que alertó sobre la posible presencia de la niña en una cafetería.
Los detectives del Algarve portugués compilaron documentos con varios folios, que contienen información de videntes que señalaron datos de los lugares por donde se trasladó a la niña. Según los clarividentes, Madeleine fue trasladada a España la misma noche en que fue secuestrada.
"Kate y yo creemos firmemente en que Madeleine está con vida", dijo el padre Gerry McCann. Los dos médicos se negaron a comentar lo que llamaron "especulaciones" sobre la posibilidad de que su hija haya muerto en el apartamento turístico en Praia da Luz, Portugal.
Cuando se les preguntó por los rastros de sangre hallados en su vivienda, los McCann señalaron que no harán comentarios sobre detalles de la investigación para no poner en peligro el caso.
"No soy ingenuo", dijo el padre de Madeleine. "Pero la policía portuguesa nos aseguró en muchas ocasiones que siguen buscando a Madeleine con vida. No tengo ninguna información respecto de algún cambio".