Los 38 años de Luis Miguel le llegaron en un momento de su vida un tanto difícil. Por un lado, la supuesta separación con su mujer, Aracely Arámbula. Por el otro, la aceptación de la paternidad de Michelle Salas. Y por si ésto fuera poco, su hermano Sergio comenzó a irrumpir en el mundo musical, cosa que aparentemente no le cae muy bien al intérprete de “Por debajo de la mesa”.
Desde que sus padres se divorciaron, el cantante poco a poco se alejó de la prensa a la que sólo convoca para hablar de cuestiones laborales.
Precisamente en el año 2004, en una rueda de prensa declaró: “De mi vida privada no hablo. Este evento no es para aclarar mentiras ni verdades, sino para hablar del disco. Dejemos las cosas personales como eso, como personales”.
Sin embargo, la prensa del corazón no hizo caso al pedido de Luismi y se dedicó a indagar, suponer, inventar y especular todo aquello que el cantante nunca quiso aclarar.
Se han dicho tantas cosas sobre el cantante, que Luis Miguel ya está acostumbrado a lidiar con las especulaciones. Pero cuando el cantante quiso que se conociera algo de su vida personal y privada, lo hizo previo pago de una revista española a cambio de la exclusiva del embarazo de Arámbula.
También quiso hacer público que, luego de una prueba de ADN, aceptaba la paternidad de Michelle Salas. Luego Michelle declararía: “No se traumen, soy hija de Luis Miguel”.
Es así que Luis Miguel se convirtió en una estrella de lo más enigmático, en donde hay que adivinar para conocer aspectos de su vida. De hecho, una vez trascendió que había muerto, para luego desmentirlo y considerarlo como “vivo” nuevamente. Con respecto a esto, en la web hay foros en donde se asegura que actualmente el público idolatra y sigue a un falso Luis Miguel, un doble que lo sustituyó a su muerte.
Muchas son las especulaciones acerca de la vida de Luis Miguel. Lo único cierto y sin lugar a dudas es que hoy está cumpliendo años y que dentro de dos semanas lanzará su nuevo trabajo discográfico “Cómplices” donde las fanáticas podrán disfrutar de lo que el mexicano mejor sabe hacer: cantar.