Lindsay señaló que aún no decidió si en esta nueva producción discográfica hará referencia en algún tema a sus problemas con las drogas, que en 2007 la llevaron a centros de rehabilitación, y sus conflictos familiares.
"No sé si realmente quiero hacerlo, creo que es pasado y debería quedarse ahí. Es una nueva etapa para mí y quiero mostrarlo en mi próximo álbum", confesó Lohan a la revista People.
La artista agregó que su nuevo álbum, el cuarto en su carrera, quiere que sea un disco para bailar, una fusión entre Kylie Minogue y Rihanna.
La intérprete dijo que ya grabó tres temas en Nueva York y Los Ángeles, y que espera comenzar pronto su promoción.
"Estoy grabando con Motown Records y estar en el estudio otra vez ha sido realmente grandioso", declaró Lindsay, quien aseguró que incluirá ritmos como dance, pop y R&B.