Menudo revuelo provoco la presencia de Lindsay Lohan en el aeropuerto de Nueva York JFK. La actriz partiò con rumbo a Italia en compañía de unos amigos, pero mientras esperaba el avión no pudo evitar que un escàndalo se desatara a su al rededor.
Mientras los paparazis intentaban tomar una foto de la protagonista de Mean Girls, un empleado de un local de pizza la invitó a salir y una anciana le gritó a los fotógrafos en un evidene acento italiano : "solo es una niña".
La pobre Lindsay no pudo mantener ni por un segundo el bajo perfil. En la próxima ocasión, la chica deberà considerar la opciòn de invertir algunos billetes para tomarse un avión privado y evitar semejante caos.