Según ha recogido hoy el portal Femalefirst, la cantante está avergonzada y ha pedido perdón por su errático comportamiento en la ceremonia de unos premios hace algunos días en Londres. Allen confesó sentirse "asqueada" de su conducta.
Con sólo 22 años consiguió llegar a lo más alto de las listas de medio mundo por su éxito Smile, cambió su pelo por una peluca rosa brillante para asistir a la ceremonia de entrega de los premios Glamour Women of the Year.
Al inicio de la noche la cantante estaba pletórica con un bonito vestido a juego con el rosa de su pelo y consiguió acaparar todas las miradas y convertirse en el centro de todos los flashes. Sin embargo, unas horas después comenzó a beber y terminó tan ebria que tuvo que ser llevada a su coche.
La cantante ha escrito un post en su web donde ha dicho que: "la última vez que escribí en este blog era para defender mi honor y dignidad, lo hice explicando mi inocencia y también el maltrato de los medios por insinuar que mi comportamiento no era el adecuado". "Esta vez levanto mis manos, anoche estaba muy borracha, demasiado", decía la cantante a modo de disculpa con sus fans y continuaba: "no queda muy bien, me siento terriblemente mal".