Según el periódico Sunday Telegraph , empleados de Carlos complotaron para demostrar, incluso después de su muerte, que Diana fue la primera en cometer adulterio en la relación real, y no el príncipe de Gales.
Miembros del grupo de consejeros del príncipe estaban preparados para dañar la imagen y el nombre de Diana, para justificar la admisión pública de Carlos acerca de su relación extramatrimonial con Camilla Parker Bowles, actual duquesa de Cornualles.
Varios secretarios del príncipe hablaron con dos escritores acerca de las relaciones adúlteras de Lady Di con Barry Mannakee, su guardia personal.
El Sunday Telegraph informó que el primer borrador de la biografía autorizada de Carlos escrita por Jonathan Dimbleby detalló cómo Diana "se acercó demasiado" a Mannakee.
Fuentes reales indicaron que Dimbleby obtuvo esa información para su libro, titulado "The Prince of Wales", dado a que Carlos autorizó a sus empleados para filtrar la información al conocimiento público.
Sin embargo, fue el mismo príncipe quien solicitó deliberadamente a Dimbleb, luego de leer el borrador, que retire los párrafos que hablan sobre el adulterio de la difunta princesa.
El informe se conoce pocos días antes que se conmemoren los 10 años por la muerte de la princesa de Gales, fallecida en un supuesto accidente automovilístico en París, el 31 de agosto de 1997.