Los galardones tuvieron como protagonista a Kylie Monogue. La canante posó para los fotógrafos con un espectacular modelo negro estampado en multitud de colores. Muy favorecedor, el atuendo no hacía más que resaltar la magnífica silueta de la australiana.
Kylie apareció feliz y exultante, no sólo por acudir a la entrega de premios, sino porque ella misma obtuvo un galardón de honor. También recibió esta distinción Celine Dion. La intérprete canadiense la recibió emocionada de manos del cantante británico James Blunt. Celine dedicó este premio a su hijo, su madre y su marido y reconoció que “ha sido todo un honor”. Otra artista feliz, aunque no estuviera entre los ganadores, fue Vanessa Paradis,pareja de Johnny Depp, que paseó por la alfombra roja luciendo sonrisa como es habitual en ella.
Pocas sorpresas hubo en esta entrega de premios. Se confirmaron y consagraron artistas como Rihanna, con el premio al Mejor Canción Internacional. La cadena de radio francesa nombró Mejor Artista Internacional a Justin Timberlake, mientras que su equivalente femenina fue la joven Avril Lavigne. Pero si alguien destacó en el palmarés de galardonados, esa fue Britney Spears. La polémica cantante se hizo con el Premio al Mejor álbum internacional, por su último trabajo, “Blackout”.
Si bien entre los premiados no hubo sorpresas, si que fue inesperada e inusual la presencia, en un discretísimo segundo plano, de la princesa Estefanía de Mónaco, que posó en compañía del cantante francés Christophe Maé, quien resultó doblemente triunfador (Mejor Artista Masculino Francés y Mejor Álbum Francés).