Kate comenzó su noche de “fiesta” en el cocktail de Vivienne Westwood luego de su desfile en la Semana de la Moda de Londres, que tuvo como escenario el boliche “Bungalow 8”.
Luego de conversar con sus colegas y amigos sobre las nuevas tendencias en materia moda, la británica se movilizó hacia un club nocturno llamado Punk, situado en el Soho.
Allí se encontró con Allegra, la hija de Donatella Versace, quien padece serios problemas alimenticios.
Alrededor de las tres de la madrugada el personal de seguridad del local debió ayudarla a trasladarse a un taxi en un estado lamentable. La top model tenía los ojos rojos y el pelo revuelto.
Un testigo señaló: “Kate parecía bastante borracha y estaba muy divertida. Estaba sentada al lado de la cabina del DJ y, luego de varios vasos de vodka y champagne, empezó a bailar sobre la silla”.