En esta velada será acompañado por invitados especiales como Mercedes Sosa y Diego Torres, pues es "el día elegido para dar mi adiós definitivo a la danza", declaró Bocca en una carta abierta a la prensa.
Anunció que "tal vez siga dirigiendo los destinos de Ballet Argentino (creado por él en 1990) y me dedique a la creación de una escuela integral, para alumnos primarios y secundarios".
Manifestó sentirse "responsable de haber hecho popular el ballet. Cuando yo comencé muy poca gente sabía lo que era un bailarín y de golpe, ahora, todo el mundo sabe".
El adiós de su carrera como bailarín, que comenzó el pasado año, lo dio en una gira mundial que comprendió París, Madrid, Cádiz, Valencia, Bilbao, Roma, Milan, Moscú, Washington, Porto Alegre y Montevideo.
"Estoy feliz, cansado y la verdad que tras 27 años quería llegar al final bien, en forma y que la gente se lleve un buen recuerdo mío encima del escenario", dijo el afamado artista.
“Mi despedida será una fiesta de diversión y no de tristeza, como yo quería”, sentenció.
El pasado 17 de diciembre fue declarado Ciudadano Ilustre de la ciudad de Buenos Aires por la Legislatura porteña.
Bocca inició las clases de ballet a la edad de cuatro años, a los siete entra en la Escuela Nacional de Danza y un año después al Instituto Superior de Artes del Teatro Colón.
Calificado de niño prodigio, ingresó a la Compañía de Ballet de Cámara del Teatro Colón en 1981, y un año más tarde actuó como solista en un espectáculo dirigido por Flemming Flindt.
Debuta como solista en 1982 en el Teatro Teresa Carreño, de Caracas, y en 1983 en el Teatro Municipal, de Río de Janeiro.
En 1985, con tan sólo 18 años de edad, ganó la medalla de oro en el Concurso Internacional de Ballet en Moscú y en 1986 fue invitado al American Ballet Theatre, por Mikhail Baryshnikov.
Este noche desde las 21, Buenos Aires se emocionará viéndolo bailar por última vez.