Las prematuras muertes de Carlos Abrevaya, Adolfo Castello y Jorge Guinzburg dejaron sin su presencia física a tres de los cinco integrantes de “La Noticia Rebelde”, el programa de humor que fue entre 1986 y 1988 una bocanada de aire fresco e inteligente en la televisión nacional.
De los conductores originales sólo quedan el productor Raúl Becerra y el quien era el más joven en aquel grupo, Nicolás Repetto, que comenzó como movilero y luego recién en el segundo año se sumó al grupo formalmente.
El programa que producía Raúl Noya salió al aire por ATC en abril de 1986 y en pocos meses se transformó en un ciclo de éxito que se veía de lunes a viernes de 19.00 a 20:00.
Castello y Becerra ya habían debutado en la pantalla chica en 1982 con “Semanario Insólito”, mientras Guinzburg y Abrevaya acarreaban una sociedad de años en medios gráficos y radio.
Los cuatro fueron las caras formales de este programa que revisaba las noticias informalmente con un humor ácido y de mucha hilaridad.
Sus secciones eran apoteóticas y para ellos se repartían muy bien los roles: “El Pasando revista”, donde Castello y Becerra desgranaban las “novedades” de los semanarios de la Argentina, terminaba irremediablemente en un huevazo en la “noticia que no le interesaba a nadie” y a veces era la nota de tapa.
Luego llegaba el turno del reportaje, donde Guinzburg y Abrevaya, con una rapidez mental asombrosa, y la construcción de códigos propios de una amistad de años, se divertían con los invitados que llegaron a temer ir a ese programa.
La primera pregunta. “para romper el hielo”, siempre tenían connotaciones sexuales o eran muy picantes, situación que lograba que los invitados se sacaran “el casette”.
Inolvidables también eran los móviles en lugares donde no pasaba nada o con encuestas truchas y reportajes a la gente común con preguntas con doble sentido, esto habitualmente en manos del desenfado de Nicolás Repetto.
En 1988 la sociedad se rompió. Guinzburg y Becerra fueron contratados por Canal 13 para hacer “Sin Red” y el resto se quedó en ATC para continuar la saga aunque sin grandes resultados.
Por este hecho y otros más que ambos decidieron ocultar, la sociedad Guinzburg-Abrevaya se quebró después de muchos años de trabajar juntos y sólo se reencontraron cuando el ex socio creativo del conductor de “La Biblia y el Calefón” enfermó gravemente y su amigo se hizo cargo de todos los gastos de su tratamiento.
“La Noticia Rebelde” marcó un antes y un después en la TV Nacional, y quienes tienen memoria de ese ciclo y hoy prenden la tele se darán cuenta que muchos de esos esquemas e ideas se siguen usando para hacer humor.
Recordamos un pasaje de “La noticia rebelde” en el año 1987 con un reportaje del querido Jorge Guinzburg y su amigo Carlos Abrevaya a “Chespirito”